Flotando en el éter

Cayena. Carolina Luciano ©2012

Justo ahora:

Monjas en claustro dedican su vida a orar día y noche para que sientas la gracia divina.

Indígenas en el globo entero presentan sus ofrendas a la Madre Tierra agradeciendo todo lo que les da a ellos… y a ti.

En una montaña en Nepal monjes dedican largas horas en meditación para que encuentres consuelo y tengas abundantes bendiciones.

Misas se celebran cada día, se encienden velas, se reza, se entonan cánticos y alabanzas… por ti, por tu familia, por el bienestar de todos los seres.

Millones de personas en solitario o en grupo danzan, cantan, pintan, hacen música por tu paz, por tu salud, para que no pierdas la esperanza.

Una señora viajando en el metro lleno de gente acaba de decir en silencio: bendícenos.

Dos personas se ven a los ojos y reconocen que están hechos el uno para el otro.

Un bebé dedica su primera sonrisa a su mamá y para ella, el mundo de repente tiene sentido.

Un joven se acaba de convertir en el primer profesional de su familia.

Un niño descalzo come un mango bajo la mata, el jugo chorrea por sus brazos, las fibras se le quedan entre los dientes; él es feliz.

En miles de salas y comedores se reúnen grupos de personas a irradiar luz y sanación a nuestra Tierra.

A un abuelo le ayudan a cruzar la calle. A una embarazada le ceden el asiento.

Una anciana se da cuanta que le quedan pocos minutos de vida… y, para su asombro, exhala agradecida y sin miedo.

Todo eso está flotando en el éter, disponible para ti.

Estamos en esto juntos. Cada quien haciendo lo que puede, con lo que tiene, en donde está.

Es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. Si te fijas bien, detrás de la fachada de nuestras vidas algo hermoso y eterno está ocurriendo.

Si sientes que es el momento de explorar esa energía luminosa que fluye tras la fachada te invito a que me acompañes en el curso de Reiki Primer Nivel que estaré ofreciendo en la Zona Colonial. Todos los detalles están aquí.

Ofrezco este curso con el deseo de que descubras esta sencilla herramienta que te permite acceder a niveles más profundos de bienestar, alegría y sanación.

Me despido deseándote ojos abiertos, sensibilidad de espíritu y profundas raíces para andar por el mundo con propósito y plenitud.

Mucho amor, Carolina

 

 

 

 

PD: inspirado en el Manifesto of Encouragement de Danielle Laporte.